Silencio con puntillo… Una pausa larga.

Supongo que todos hemos sufrido, no el desánimo, pero sí un alejamiento paulatino del instrumento. Incluso llegas a abandonarlo del todo ¿no consigues objetivos o vas perdiendo interés por cansancio o desidia? Pese a ello, en tu fuero interno sigues reafirmándote en que eres un “estudiante de violín” o lo que yo llamo  “Un aprendiz aficionado”, sin embargo hace semanas que no sacas el violín de la funda. Más información

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